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martes, 2 de octubre de 2012

LA CIENCIA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO

Hechos como el deshielo de un 97% en la isla de Groenlandia respaldan la opinión de la mayoría de los expertos que defienden la contribución  del hombre en el aumento de la temperatura media de nuestro planeta.  Uno de los agentes principales de este llamado "calentamiento global" es el CO2 emitido a la atmósfera por el ser humano. Tras varios intentos fracasados de los políticos por disminuir estas emisiones, los científicos se han puesto manos a la obra. ¿Lograrán su propósito? 

Es algo inusual, sorprendente, nunca sucedido en los 30 años en los que los científicos llevan siguiendo la evolución del deshielo en Groenlandia: Este verano ha sido casi por completo. La NASA ha hecho público el resultado: Un 97% en solo cuatro días. “Lo normal es que haya deshielo, aunque solo en las orillas” declara el profesor Carlos M. Duarte, investigador del IMEDEA-CSIC. Según su opinión, “Esta aceleración inusual del calentamiento es un indicativo del cambio climático”. Pasarán siglos en que esto ocurra, sin embargo Groenlandia y el ártico han entrado ya en un punto de desestabilización sin retorno, que, tal y como indica el propio profesor Duarte: “supondrá que suba el nivel del mar en unos 7 metros”.

Otra reciente noticia reveló que hace 54 millones de años en el polo norte había plantas y líquenes y que los niveles de CO2 eran similares a lo que se espera que suceda en la Tierra dentro de 100 o doscientos años ¿Será entonces que se trata de un proceso natural y que la acción del ser humano, sus emisiones de CO2? Tom Wagner, de la NASA, se plantea esta cuestión, fijándose en el deshielo en Groenlandia. Como hemos mostrado, para Carlos Duarte la respuesta es clara: El efecto del hombre sobre el calentamiento global es evidente. El calentamiento global, la acción del hombre sobre éste, es un tema que ha originado ríos de tinta y que ha copado los medios como es el caso de la campaña mediática emprendida por Al Gore. Su cuestionado documental defiende abiertamente una postura: la acción del hombre es clara en el cambio climático. Esto es aún objeto de controversia aunque la mayoría de los integrantes de la comunidad científica reconoce este efecto, aunque cada vez menos. Richard A. Muller refutaba inicialmente esta afirmación. Llamó "exageradores" a Gore y al científico de la NASA James Hansen. Muller era un escéptico, hasta ahora. (Noticia de EL MUNDO del 31 de julio de 2012) “Soy científico”, aclaró Muller. “La evidencia me ha hecho cambiar de opinión”. Mientras el grueso de los expertos se ha sumado a esta enfrentarse a esta realidad, las naciones decidieron tomar medidas, aunque de momento con escasos resultados. El fracaso de Kyoto, de Copenhague y las pocas esperanzas en la conferencia de Río no dan buenas esperanzas. Las naciones más industrializadas no van a reducir sus emisiones de CO2 tan fácilmente. Ni mucho menos las llamadas “potencias emergentes” a las que algunas opiniones apuntan como causante principal de este aumento de las emisiones de CO2. Contra esto, hay quienes ven en una maniobra política para evitar el desarrollo de estas nuevas potencias industriales [8]. No obstante, la prueba es clara. ¿Qué hacer entonces, ante esta doble imagen de Groenlandia con y sin hielo? La UE suscribió en 2009 una directiva en la que se compromete a una reducción hasta 2020 de sus emisiones de CO2 entre un 25% y un 40%. ¿Cómo hacer esto, sobre todo sin bajar la producción industrial, dejar de usar los transportes públicos y privados o volar menos? La ciencia hace años que se ha empeñado en esta labor, y ha emprendido numerosas líneas de investigación, unas consistentes en reducir las emisiones de CO2, otras encaminadas a evitarlas por completo y la más sorprendente, la que persigue retener o “capturar” el CO2.

La primera de estas medidas consiste principalmente en el empleo de biocombustibles, elaborados a partir fuentes de origen vegetal. Los biocombustibles se presentan por sus defensores como la verdadera alternativa a la reducción de emisiones de CO2, En casi un 60%, según sus datos. Incluso llegan a argumentar que no aumenta las emisiones de CO2 en el sentido estricto, puesto que forma parte de un ciclo: el CO2 que absorben las plantas luego se quemará para después alimentar a las futuras plantas que serán biocombustible. Además, su aplicación de los es inmediata, pues, en el caso de la automoción, no hay que modificar los motores diesel. Incluso se pueden aprovechar terrenos baldíos para producción de biodiesel. Y, por último, la dependencia de los combustibles fósiles disminuye en un 30 %. Sin embargo, sus detractores argumentan que aumentará el hambre en el mundo: lejos de aprovechar se dejará de cosechar alimentos para en su lugar producir vegetales para procesar como biocombustibles. No podemos negar esto. Y es preciso regularlo, ya que el avance de este tipo de combustibles es una tendencia en aumento. Como ejemplo, podemos indicar, en nuestro país, el caso de los ayuntamientos de las ciudades más importantes, y más concretamente el de Madrid, que los emplea en sus flotas de transporte público (EMT). Su uso se remonta al año 1997, cuando se emplearon dos autobuses denominados BIOBUS, que utilizaban 70% de gasóleo y 30 % de biocombustible, derivado del aceite de girasol. Su viabilidad fue demostrada, procurando el aumento de la flota, citando un dato, desde 2004 a 2008 de 4 a 287 vehículos. Hoy en día, se sigue investigando en el uso de biodiesel en el empleo de la flota de la EMT. Recientemente, el INSIA de la UPM realizó un estudio del ciclo de vida de los autobuses de la EMT, demostrando que el biodiesel ha dejado de suponer una opción en vías de estudio, sino que ya es un hecho.
Otro medio con que los científicos buscan el modo de frenar las emisiones de CO2 consiste en optimizar la climatización. En nuestro país, el sector del aire acondicionado consume el 12% de la electricidad y origina un 20% de las emisiones de CO2. En una entrevista en RNE a investigadores de la UNED, éstos explicaron uno de sus proyectos de climatización sostenibles, o “edificios de energía 0”, tal y como declara José Daniel Marcos, investigador de la UNED. “Este es el objetivo suscrito por la directiva de la Unión Europea para 2020, aclara José Daniel Marcos. La investigación, emprendida por el CSIC y UNED, se centra en el desarrollo de sistemas de máquinas de absorción, es decir, sistemas que producen frío empleando fuentes de calor residuales o renovables. Ya en 2011 se produjeron varios prototipos de estas máquinas con un rendimiento energético similar a los sistemas de climatización convencionales.

Y si el objetivo es evitar que llegue a la atmósfera más CO2 La solución más sorprendente es la de la captura de CO2, o más coloquialmente o “secuestro de CO2”. Consiste en evitar que el CO2 emitido llegue a la atmósfera, por medio de métodos que consiguen, almacenar el gas en depósitos bajo tierra o bajo el mar. Esta solución, por el posible impacto ambiental de retener CO2 en la tierra y en los océano no ha sido bien recibida por los ecologistas, aunque sigue siendo objeto de estudio por las posibilidades que supone. La ETSI de Minas de la UPM lidera el proyecto AVANZA CO2, actualmente en fase de estudio. Igualmente, En La Universidad de Valladolid, al amparo de la UE está evaluando posibilidades de captura de dióxido de carbono o CO2 en el medio rural, mediante ensayos con cultivos como las forrajeras o con especies arbóreas, combinando prácticas agrícolas tradicionales con otras más novedosas.

Aunque la solución más curiosa, fue publicada por SINC el pasado 16 de agosto de 2012, es la que propone Manuel Jimenez Aguilar, del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de la Junta de Andalucía, y que ha publicado en la revista Journal of Hazardous Materials: el uso de orina combinado con alpechín para absorber el CO2. Manuel Jiménez Aguilar, ha sugerido que, para absorber este gas, se utilicen residuos humanos, agrícolas y ganaderos como la orina. “Por cada molécula de urea contenida en la orina se produce un mol de bicarbonato amónico y otro de amoniaco que podría ser usado para capturar un mol de CO2 atmosférico”, ha explicado a la agencia SINC. Jimenez Aguilar estima que “las emisiones de CO2 podrían reducirse hasta un 1%”. Sea efectivo o no, supone un ejemplo más del esfuerzo investigador, y en nuestro país, en la lucha contra la aceleración del cambio climático. Aún queda por ver en qué medida se han implementado y cuál es su efecto real en esta reducción, para responder así a una cuestión vital: si estamos a tiempo de frenar el calentamiento global.

Referencias:

[1] “El 97% de la superficie de Groenlandia ha sufrido distintos grados de deshielo en cuatro días” Agencia SINC, 25 de julio de 2012
[2] “Casi todo el hielo superficial de Groenladia se derrite en solo cuatro días” RTVE. Telediario del 25 de julio de 2012
[3] «España reconoce que la Cumbre del Clima de Copenhague fue un 'fracaso'». El Mundo (22/12/2009).
[4] «Río+20 cierra sus debates en un clima de decepción», El País, 23 de junio de 2012.
[5] El uso del biodiésel reduce los gases de efecto invernadero. UPM-SINC, 9 de julio de 2012-08-09
[6] Cambio global. Impacto de la actividad humana sobre el sistema Tierra. Carlos M. Duarte y otros. CSIC-2006
[7] UNED - Líneas de investigación en energías renovables. Entrevista a María José Montes Pita, José Daniel Marcos del Cano, Fernando Varela Díez y a Antonio Rovira de Antonio, profesores del  departamento de Ingeniería Energética, ETSII (UNED). RTVE- Radio 3, 15/02/11
[8] Juan Ángel Terrón Alonso. Biocombustibles: experiencia de utilización en la EMT de Madrid. Revista técnica de la Asociación Española de la Carretera. Nº. 167, 2009 , págs. 51-60.
[9] Entrevista de ELMUNDO a Carlos M. Duarte. 23/06/2009
[10] Entrevista de Carlos Fresneda (ELMUNDO) a Richard A. Muller 31 de julio de 2012.
[11] El último aliento de la industria del carbón. COLECCIÓN CONTAMINACIÓN DEL AIRE Y CLIMA. Ecologistas en Acción
[12] AVANZA CO2. Proyecto de I+D basado en la aplicación de TIC a la tecnología de Captura y Almacenamiento de CO2. ETSIMM.
[14] Una ‘poción’ a base de orina permite capturar CO2. Agencia SINC. 16 de agosto de 2012
[15] La UE selecciona una investigación de CO2 de la Universidad de Valladolid. EFEverde.com 27/7/2012
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