viernes, 5 de abril de 2013

MARS SPANISH MISSION: LOS MONEGROS MARCIANOS

La sierra de Jubierre, en Los Monegros (Huesca), es el escenario elegido para probar, hasta el próximo  día 7 de abril, una serie de experimentos de una misión que simula una expedición a Marte, un proyecto que se desarrollará el próximo año en el desierto de Utah (Estados Unidos) y que cuenta con financiación privada.
Este proyecto, bautizado como 'Mars Spanish Mission', es una iniciativa privada sin ánimo de lucro que se realiza de manera independiente y sin contar con ninguna agencia espacial, según declara Cayetano Santana, uno de los administradores del proyecto. El Programa MSM es un medio para conseguir que España y la comunidad hispanohablante mundial sean referente internacional en materia de ciencia y tecnología de simuladores y hábitats para entornos extremos, así como un facilitador para la creación y consolidación de empresas que participen en uno de los próximos grandes retos de la Humanidad: Colonizar Marte. En el ejercicio de simulación participan cerca de una veintena de personas de campos como la ingeniería, la física o la biología. Algunos de los 20 participantes en esta misión sí trabajan en empresas del sector aeroespacial y están vinculados con la Agencia Espacial Europea (ESA). El proyecto consiste en esta primera fase en Jubierre en una simulación parcial de la misión al Planeta Rojo. El proyecto sido impulsado por instituciones españolas, 'The Mars Society España' (TMSE) y el 'Laboratorio para Experimentación en Espacio y Microgravedad' (LEEM). La primera fase ha costado 20.000 euros, ya que la parte de los recursos necesarios para hacerla realidad ha sido proporcionado por instituciones y empresas, como Hispasat, que ha cedido una estación terrestre que permite las comunicaciones entre los investigadores que trabajarán en el campamento científico y el Centro de Soporte de Misión que se ha instalado en el Centro Europeo de Empresas e Innovación (CEEI) de Zaragoza; también aportará al proyecto los equipos necesarios para establecer dichas conexiones. "Nuestro objetivo es favorecer la participación privada en el sector espacial, promover proyectos de investigación y desarrollo que contribuyan a hacer realidad la primera misión tripulada a Marte en el menor tiempo posible", añade Cayetano Olmedo. En concreto, este equipo español se ha centrado "en los sistemas que mejoren la seguridad y la salud de los astronautas".
 Similitudes con Marte
 Los responsables de este proyecto han elegido la sierra monegrina de Jubierre por las similitudes que
presenta con Marte en cuanto a orografía y estructura del terreno, según explicó a Efe el coordinador de esta simulación, Juan Antonio Fernández. Además de este territorio oscense, el experimento cuenta con otro escenario en Zaragoza, donde se ha ubicado el Centro de Apoyo, en el campus universitario Río Ebro. Fernández ha destacado "el interés" que han despertado los experimentos que se realizan en las áridas tierras monegrinas, en cuya puesta en marcha trabajan desde hace más de año y medio.
 Simulación en EEUU
 Y ha apuntado que los resultados que se obtengan, que podrían tener este próximo verano, servirán para realizar la primera simulación de una misión española de colonización de Marte el próximo año en Utah.
En concreto, los experimentos que se van a probar en Jubierre pretenden servir para resolver problemas tácticos y constituyen "un paso más" en un trabajo lento de investigación de cara a la realización de la prueba real que se llevará a cabo en Estados Unidos, ha dicho el coordinador.
Así, en Aragón se va a comprobar el funcionamiento de tres proyectos, uno de autorregulación cerebral que permitirá analizar el el rendimiento cognitivo de la tripulación antes y después de una dura y larga misión, un estudio biogeoquímico sobre las características del suelo y otro que prueba el prototipo de un vehículo inteligente que puede ayudar al astronauta en su trabajo de campo. El resultado de estos experimentos se podrá mejorar en la realización de la simulación del próximo año con la incorporación de nuevos elementos de análisis, como el estudio psicológico o uno del terreno, ha añadido  Fernández.

Fuentes: ELMUNDO, EFE
Para saber más:

miércoles, 27 de febrero de 2013

Los científicos responden: El aparente aumento de medusas corresponde en realidad a un fenómeno cíclico

No existen pruebas concluyentes que demuestren que se ha producido un aumento global de la población de medusas en los últimos dos siglos, sino que en realidad se trata de fenómenos cíclicos a escala global. Este es el resultado del estudio llevado a cabo por el Global Jellyfish Group, un consorcio de 30 expertos en organismos gelatinosos, climatología, oceanografía y socioeconomía, coliderado por el CSIC y financiado por la Fundación Nacional para la Ciencia de los E.E.U.U.
“Mientras que hay regiones en el mundo donde la presencia de las medusas ha aumentado, como en el caso del Mediterráneo; sin embargo, en otras zonas ha permanecido estable o ha variado a lo largo de las décadas o, incluso, descendido”, señala Carlos Duarte, investigador del CSIC. Los expertos creen que las proliferaciones de medusas responden a ciclos globales recurrentes que se producen cada 20 años. De hecho, en 1970 se produjo una oleada que llevó al aumento del número de medusas en los océanos, un fenómeno que pasó desapercibido, debido a la menor nivel de comunicación global de entonces.
El trabajo ha sido motivado por la “creciente especulación” reflejada en los medios sobre las actuales y futuras proliferaciones de medusas y por las discrepancias entre estas informaciones y los datos contenidos en los informes científicos.  Permitirá a los investigadores hacer y repetir estos análisis dentro de una década o dos para determinar si el aumento del número de medusas continúa siendo cíclico o pasa a ser sostenido.

Fuentes: Gabinete de prensa del CSIC.

viernes, 2 de noviembre de 2012

OAM, EL VIGILANTE DE LOS CIELOS

 Hace poco menos de un mes se hizo público el descubrimiento, avalado por la comunidad científica internacional: El Observatorio Astronómico de Mallorca (OAM) había descubierto un nuevo cometa, bautizado como P/2012 S2 La Sagra. Fue el 23 de septiembre, aunque el OAM no divulgó el hallazgo hasta el día 8 de octubre. El hallazgo fue sido confirmado por varios observatorios de Europa, E.E.U.U. y Japón, por lo cual la Unión Astronómica Internacional No sólo la UAM respalda el encomiable trabajo del Observatorio de Mallorca. También han recibido el reconocimiento del directo del Minor Planet Center, el doctor Tim Sphar, adscrito al departamento de Astronomía de la Universidad de Harvard. “Este descubrimiento ha convertido al OAM en el principal referente de la astronomía española”, declaró a raíz de la noticia Salvador Sánchez, director del OAM. Todo un éxito.

Este palmarés demuestra la eficacia del, sistema robotizado del OAM para el rastreo y autodetección de asteroides, cometas, satélites artificiales y restos espaciales, contabilizando hasta la fecha más de 6.000 nuevos asteroides y aportando al Minor Planet Center de la Unión Astronómica Internacional más de un millón de mediciones para mejorar la precisión de las órbitas del resto de los asteroides conocidos. Este “telescopio robotizado” de vigilancia espacial, ubicado en el Observatorio de Costix, se controla por Internet desde la estación de La Sagra. El equipamiento combina telescopios robóticos rastreadores con telescopios seguidores o trackers de precisión astrométrica, con el que hacen el seguimiento de más de dos mil asteroides, como el 2012 DA14,  un asteroide de 50metros, denominado temporalmente  2012 DA14, y que "rozará" la Tierra el 15 de febrero de 2013 a una distancia de 28.000 kilómetros del centro del planeta, que a pesar de parecernos muy grande,  en términos astronómicos es “extremadamente” cercana. No obstante, los astrónomos descartan completamente su impacto contra nuestro planeta, aunque de ser así, la colisión contra un cuerpo como este produciría la devastación de más de 2.000 kilómetros cuadrados, un territorio similar al de la Isla de Mallorca. Un evento de tales características ocurrió en Tunguska (Siberia) en 1908. Este hecho avala, si antes no lo estaba por sí misma, de la necesidad de explorar los cielos, que algunos profanos y también científicos se atreven a poner en tela de juicio, agravado por la situación económica mundial.

El OAM celebra de este modo tan especial 21 años de existencia. Inaugurado en mayo de 1.991, fue el primer centro de observación astronómica en el archipiélago Balear. Es pionero además en sistemas automáticos de búsqueda y rastreo de cuerpos celestes. En 2008, el asteroide 128036, descubierto por el OAM cinco años antes, fue rebautiazado como Rafael Nadal, en honor del deportista Manacorí. El OAM realiza además labores de divulgación científica,  con ayuda del planetario adscrito al observatorio. Además colabora con instiruciones académicas, como la Open University, que organiza en el observatorio cursos de verano.


El OAM ha posicionado la astronomía española en una situación de liderazgo mundial en relación a la vigilancia del medio ambiente espacial, sólo por detrás de EEUU, indica  Salvador Sánchez. Por nuestra parte, sumamos a otras tantas nuestra  felicitación a los astrónomos del OAM.


Referencias:


http://www.oam.es/

http://www.mallorcaplanetarium.com/

El Observatorio Astronómico de Mallorca descubre un nuevo cometa de la familia de Júpiter

martes, 2 de octubre de 2012

LA CIENCIA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO

Hechos como el deshielo de un 97% en la isla de Groenlandia respaldan la opinión de la mayoría de los expertos que defienden la contribución  del hombre en el aumento de la temperatura media de nuestro planeta.  Uno de los agentes principales de este llamado "calentamiento global" es el CO2 emitido a la atmósfera por el ser humano. Tras varios intentos fracasados de los políticos por disminuir estas emisiones, los científicos se han puesto manos a la obra. ¿Lograrán su propósito? 

Es algo inusual, sorprendente, nunca sucedido en los 30 años en los que los científicos llevan siguiendo la evolución del deshielo en Groenlandia: Este verano ha sido casi por completo. La NASA ha hecho público el resultado: Un 97% en solo cuatro días. “Lo normal es que haya deshielo, aunque solo en las orillas” declara el profesor Carlos M. Duarte, investigador del IMEDEA-CSIC. Según su opinión, “Esta aceleración inusual del calentamiento es un indicativo del cambio climático”. Pasarán siglos en que esto ocurra, sin embargo Groenlandia y el ártico han entrado ya en un punto de desestabilización sin retorno, que, tal y como indica el propio profesor Duarte: “supondrá que suba el nivel del mar en unos 7 metros”.

Otra reciente noticia reveló que hace 54 millones de años en el polo norte había plantas y líquenes y que los niveles de CO2 eran similares a lo que se espera que suceda en la Tierra dentro de 100 o doscientos años ¿Será entonces que se trata de un proceso natural y que la acción del ser humano, sus emisiones de CO2? Tom Wagner, de la NASA, se plantea esta cuestión, fijándose en el deshielo en Groenlandia. Como hemos mostrado, para Carlos Duarte la respuesta es clara: El efecto del hombre sobre el calentamiento global es evidente. El calentamiento global, la acción del hombre sobre éste, es un tema que ha originado ríos de tinta y que ha copado los medios como es el caso de la campaña mediática emprendida por Al Gore. Su cuestionado documental defiende abiertamente una postura: la acción del hombre es clara en el cambio climático. Esto es aún objeto de controversia aunque la mayoría de los integrantes de la comunidad científica reconoce este efecto, aunque cada vez menos. Richard A. Muller refutaba inicialmente esta afirmación. Llamó "exageradores" a Gore y al científico de la NASA James Hansen. Muller era un escéptico, hasta ahora. (Noticia de EL MUNDO del 31 de julio de 2012) “Soy científico”, aclaró Muller. “La evidencia me ha hecho cambiar de opinión”. Mientras el grueso de los expertos se ha sumado a esta enfrentarse a esta realidad, las naciones decidieron tomar medidas, aunque de momento con escasos resultados. El fracaso de Kyoto, de Copenhague y las pocas esperanzas en la conferencia de Río no dan buenas esperanzas. Las naciones más industrializadas no van a reducir sus emisiones de CO2 tan fácilmente. Ni mucho menos las llamadas “potencias emergentes” a las que algunas opiniones apuntan como causante principal de este aumento de las emisiones de CO2. Contra esto, hay quienes ven en una maniobra política para evitar el desarrollo de estas nuevas potencias industriales [8]. No obstante, la prueba es clara. ¿Qué hacer entonces, ante esta doble imagen de Groenlandia con y sin hielo? La UE suscribió en 2009 una directiva en la que se compromete a una reducción hasta 2020 de sus emisiones de CO2 entre un 25% y un 40%. ¿Cómo hacer esto, sobre todo sin bajar la producción industrial, dejar de usar los transportes públicos y privados o volar menos? La ciencia hace años que se ha empeñado en esta labor, y ha emprendido numerosas líneas de investigación, unas consistentes en reducir las emisiones de CO2, otras encaminadas a evitarlas por completo y la más sorprendente, la que persigue retener o “capturar” el CO2.

La primera de estas medidas consiste principalmente en el empleo de biocombustibles, elaborados a partir fuentes de origen vegetal. Los biocombustibles se presentan por sus defensores como la verdadera alternativa a la reducción de emisiones de CO2, En casi un 60%, según sus datos. Incluso llegan a argumentar que no aumenta las emisiones de CO2 en el sentido estricto, puesto que forma parte de un ciclo: el CO2 que absorben las plantas luego se quemará para después alimentar a las futuras plantas que serán biocombustible. Además, su aplicación de los es inmediata, pues, en el caso de la automoción, no hay que modificar los motores diesel. Incluso se pueden aprovechar terrenos baldíos para producción de biodiesel. Y, por último, la dependencia de los combustibles fósiles disminuye en un 30 %. Sin embargo, sus detractores argumentan que aumentará el hambre en el mundo: lejos de aprovechar se dejará de cosechar alimentos para en su lugar producir vegetales para procesar como biocombustibles. No podemos negar esto. Y es preciso regularlo, ya que el avance de este tipo de combustibles es una tendencia en aumento. Como ejemplo, podemos indicar, en nuestro país, el caso de los ayuntamientos de las ciudades más importantes, y más concretamente el de Madrid, que los emplea en sus flotas de transporte público (EMT). Su uso se remonta al año 1997, cuando se emplearon dos autobuses denominados BIOBUS, que utilizaban 70% de gasóleo y 30 % de biocombustible, derivado del aceite de girasol. Su viabilidad fue demostrada, procurando el aumento de la flota, citando un dato, desde 2004 a 2008 de 4 a 287 vehículos. Hoy en día, se sigue investigando en el uso de biodiesel en el empleo de la flota de la EMT. Recientemente, el INSIA de la UPM realizó un estudio del ciclo de vida de los autobuses de la EMT, demostrando que el biodiesel ha dejado de suponer una opción en vías de estudio, sino que ya es un hecho.
Otro medio con que los científicos buscan el modo de frenar las emisiones de CO2 consiste en optimizar la climatización. En nuestro país, el sector del aire acondicionado consume el 12% de la electricidad y origina un 20% de las emisiones de CO2. En una entrevista en RNE a investigadores de la UNED, éstos explicaron uno de sus proyectos de climatización sostenibles, o “edificios de energía 0”, tal y como declara José Daniel Marcos, investigador de la UNED. “Este es el objetivo suscrito por la directiva de la Unión Europea para 2020, aclara José Daniel Marcos. La investigación, emprendida por el CSIC y UNED, se centra en el desarrollo de sistemas de máquinas de absorción, es decir, sistemas que producen frío empleando fuentes de calor residuales o renovables. Ya en 2011 se produjeron varios prototipos de estas máquinas con un rendimiento energético similar a los sistemas de climatización convencionales.

Y si el objetivo es evitar que llegue a la atmósfera más CO2 La solución más sorprendente es la de la captura de CO2, o más coloquialmente o “secuestro de CO2”. Consiste en evitar que el CO2 emitido llegue a la atmósfera, por medio de métodos que consiguen, almacenar el gas en depósitos bajo tierra o bajo el mar. Esta solución, por el posible impacto ambiental de retener CO2 en la tierra y en los océano no ha sido bien recibida por los ecologistas, aunque sigue siendo objeto de estudio por las posibilidades que supone. La ESTI de Minas de la UPM lidera el proyecto AVANZA CO2, actualmente en fase de estudio. Igualmente, En La Universidad de Valladolid, al amparo de la UE está evaluando posibilidades de captura de dióxido de carbono o CO2 en el medio rural, mediante ensayos con cultivos como las forrajeras o con especies arbóreas, combinando prácticas agrícolas tradicionales con otras más novedosas.

Aunque la solución más curiosa, fue publicada por SINC el pasado 16 de agosto de 2012, es la que propone Manuel Jimenez Aguilar, del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de la Junta de Andalucía, y que ha publicado en la revista Journal of Hazardous Materials: el uso de orina combinado con alpechín para absorber el CO2. Manuel Jiménez Aguilar, ha sugerido que, para absorber este gas, se utilicen residuos humanos, agrícolas y ganaderos como la orina. “Por cada molécula de urea contenida en la orina se produce un mol de bicarbonato amónico y otro de amoniaco que podría ser usado para capturar un mol de CO2 atmosférico”, ha explicado a la agencia SINC. Jimenez Aguilar estima que “las emisiones de CO2 podrían reducirse hasta un 1%”. Sea efectivo o no, supone un ejemplo más del esfuerzo investigador, y en nuestro país, en la lucha contra la aceleración del cambio climático. Aún queda por ver en qué medida se han implementado y cuál es su efecto real en esta reducción, para responder así a una cuestión vital: si estamos a tiempo de frenar el calentamiento global.

Referencias:

[1] “El 97% de la superficie de Groenlandia ha sufrido distintos grados de deshielo en cuatro días” Agencia SINC, 25 de julio de 2012
[2] “Casi todo el hielo superficial de Groenladia se derrite en solo cuatro días” RTVE. Telediario del 25 de julio de 2012
[3] «España reconoce que la Cumbre del Clima de Copenhague fue un 'fracaso'». El Mundo (22/12/2009).
[4] «Río+20 cierra sus debates en un clima de decepción», El País, 23 de junio de 2012.
[5] El uso del biodiésel reduce los gases de efecto invernadero. UPM-SINC, 9 de julio de 2012-08-09
[6] Cambio global. Impacto de la actividad humana sobre el sistema Tierra. Carlos M. Duarte y otros. CSIC-2006
[7] UNED - Líneas de investigación en energías renovables. Entrevista a María José Montes Pita, José Daniel Marcos del Cano, Fernando Varela Díez y a Antonio Rovira de Antonio, profesores del  departamento de Ingeniería Energética, ETSII (UNED). RTVE- Radio 3, 15/02/11
[8] Juan Ángel Terrón Alonso. Biocombustibles: experiencia de utilización en la EMT de Madrid. Revista técnica de la Asociación Española de la Carretera. Nº. 167, 2009 , págs. 51-60.
[9] Entrevista de ELMUNDO a Carlos M. Duarte. 23/06/2009
[10] Entrevista de Carlos Fresneda (ELMUNDO) a Richard A. Muller 31 de julio de 2012.
[11] El último aliento de la industria del carbón. COLECCIÓN CONTAMINACIÓN DEL AIRE Y CLIMA. Ecologistas en Acción
[12] AVANZA CO2. Proyecto de I+D basado en la aplicación de TIC a la tecnología de Captura y Almacenamiento de CO2. ETSIMM.
[14] Una ‘poción’ a base de orina permite capturar CO2. Agencia SINC. 16 de agosto de 2012
[15] La UE selecciona una investigación de CO2 de la Universidad de Valladolid. EFEverde.com 27/7/2012

martes, 25 de septiembre de 2012

PARA ELIMINAR EL POLVO DE LOS SENSORES EN MARTE

Los dos objetivos principales de comunicar la ciencia y la tecnología al gran público son por una parte dar a conocer los avances en la ciencia y por otra, que todos reconozcamos el importante esfuerzo que los investigadores llevan a cabo para hacerlo posible. En nuestro país, cuya ciencia se ve enfrentada a los recortes presupuestarios y a un cierto escepticismo del ciudadano de a pie, esta labor de comunicación es aún más importante.

Me gustaría  incluir una noticia reciente sobre la actividad investigadora en España, llevada a cabo en la Universidad Carlos III de Madrid, para desarrollar un dispositivo para eliminar el polvo marciano en los sensores de las futuras sondas espaciales que viajen al planeta rojo. Inicialmente fue para la Curiosity, pero no se utilizó. No obstante, se espera que este sistema desarrollado en nuestro país pueda aprovecharse en otras misiones. El sistema consiste en un dispositivo activo de  de fibras de teflón movidas mediante materiales "con memoria".

Este dispositivo iba a formar parte de la estación meteorológica REMS (Rover Environmental Monitoring Station), que recordamos fue desarrollada en España como parte del equipamiento de la misión Curiosity. El consorcio Astrium España, formado por varias empresas de nuestro país del sectror espacio, encargó el trabajo a la universidad Carlos III de Madrid. Este sistema de limpieza de sensores, cuya tecnología se va a aprovechar para el desarrollo de otras misiones espaciales en marcha, iba a serolver  un problema que se presenta en la atmósfera marciana: la acumulación de polvo de hierro, que se acumula en las superficies planas de los sensores, añade Moreno. El responsable del proyecto en la Universidad Carlos III de Madrid,  Luis Enrique Moreno, catedrático del departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática, cuenta que se comprobó en el laboratorio que funcionaba correctamente en las condiciones extremas que debe soportar en Marte, con temperaturas que oscilan entre los cero grados y los ochenta bajo cero y una presión atmosférica un centenar de veces menor que la terrestre.
Uno de los grandes retos en un equipo aeroespacial es la optimización del peso, Para ello, los investigadores optaron, en lugar de los actuadores convencionales movidos por un motor, por el uso de materiales con memoria de forma (SMA, por sus siglas en inglés), una aleación muy ligera de níquel y titanio que permite realizar movimientos cuando se calienta el compuesto. “Su principal ventaja es que la fuerza que hacen en relación al peso que tienen es muy alta, es decir, un hilo de menos de un milímetro es capaz de levantar 4 o 5 kilogramos”, indica el profesor Moreno. “El problema que tienen estos mecanismos de actuación – continúa – es que al estar basados en efectos térmicos no son tan eficientes como la tecnología de motores, aunque son mucho más ligeros, algo que resulta muy importante en las misiones espaciales”.

El uso de esta tecnología SMA se está estudiando además para otras aplicaciones: “También estamos utilizando esta tecnología para el desarrollo de exoesqueletos utilizados para la asistencia a personas con problemas de movilidad, para intentar sustituir los motores por estos materiales, para tratar de disminuir su peso y aumentar la agilidad de uso”, nos cuenta Luis Enrique Moreno.  Vemos que, la tecnología SMA, comoen el caso del VELCRO o los circuitos integrados, tiene un retorno directo en nuestra vida cotidiana y de este modo justifica claramente, aparte de la propio avance científico, los esfuerzos en la investigación espacial.

Referencias:

lunes, 17 de septiembre de 2012

GATOS CIENTIFICOS


Hoy empieza el plazo para reservar las plazas para participar en las actividades en La noche de los investigadores, que se va a celebarar el próximo 28 de septiembre en Madrid.  Se trata de un conjunto de actividades, similar a "La noche de los libros" o a "La noche de los museos", solo que en este caso lo se persigue es acercar la ciencia al gran público, que el ciudadano de a pie conozca  el trabajo de los investigadores, y tome conciencia de los beneficios que aporta la ciencia a la sociedad y su repercusión en la vida cotidiana.

La Noche de los Investigadores se celebra desde el año 2010. En esta tercera convocatoria se llevarán a cabo dieciocho actividades en diferentes localidades de la Comunidad de Madrid entre las 18:00 y las 24:00 horas.

Además, teneis la oportunidad de obtener un premio, para uno de los tres los primeros en asistir a 4 actividades de la Noche de los investigadores. Para saber cómo, mirad aquí.

Si estáis en Madrid, y ningún otro compromiso lo impide, no os la perdáis. Es una gran oportunidad para celebrar la ciencia.

Enlaces:

[1] madridmasd: la noche de los investigadores

viernes, 14 de septiembre de 2012

CÓMO CAZAR UN EXOPLANETA

Desde el descubrimiento del primer planeta extrasolar, en 1995, la comunidad científica se encuentra inmersa en la búsqueda de más mundos de este tipo. A día de hoy, los resultados son excelentes: más de 770 planetas catalogados hasta la fecha. Al principio fueron planetas tan grandes como Júpiter, pero las nuevas técnicas han logrado localizar otros más pequeños, del tamaño de la Tierra. Ahora queda lo más difícil: identificar cuáles de éstos son habitables.

Dos astrofísicos, Michel Mayor y Didier Queloz, recibieron el pasado mes de junio el premio Fronteras del Conocimiento en Ciencias Básicas, que otorga la fundación BBVA. El galardón fue concedido en reconocimiento a su labor investigadora en la búsqueda de nuevos mundos, los exoplanetas. Ambos científicos son pioneros en este campo, puesto que descubrieron el primer planeta externo a nuestro Sistema Solar. En 1995, Michel Mayor y el entonces doctorando Didier Queloz trabajaban juntos en la Universidad de Ginebra. Queloz había realizado un análisis en 51 Pegasi, una estrella situada a 47,9 años luz de distancia a la Tierra. Utilizando las mediciones de velocidad radial, se sorprendió al encontrar alteraciones en esta medición cuya única explicación era la de que existiera un compañero invisible de la estrella: un planeta. Se trataba de un gigante gaseoso, cientos de veces mayor que Júpiter, con un período orbital de 4,2 días. El descubrimiento de este primer planeta extrasolar fue anunciado el 6 de octubre de 1995 por Mayor y Queloz en la revista Nature.

La existencia de 51 Pegasi b, y que bautizaron informalmente como Belerofonte, se confirmó a través de múltiples observaciones y, aquel ejercicio de análisis que el entonces estudiante de doctorado Queloz estaba realizando para perfeccionar sus habilidades, marcó un hito en la historia de la astronomía y de la ciencia.

El primer intento: la estrella de Barnard

Pero el anuncio de Mayor y Queloz no fue el primero. Durante muchos años se consideró que la estrella de Barnard podía tener un planeta extrasolar. Varias décadas antes, en 1963, el astrónomo Peter van de Kamp había realizado medidas astrométricas precisas del movimiento de esta estrella, y en ellas se podía apreciar un movimiento aparente de la estrella perturbado por lo que podría ser un planeta de tipo joviano. Tendría 0,0015 masas solares o 1,6 veces la masa de Júpiter. Un análisis más completo, publicado en 1969, ofrecía una nueva explicación a su movimiento perturbado: dos planetas (con masas iguales a 1,1 y 0,8 la masa de Júpiter) que giraban con períodos iguales a 26 y 12 años respectivamente.

Para complicar las cosas, un nuevo análisis de los datos de Van de Kamp, efectuado en 1973 por Jensen y Ulrych, parecía mostrar la presencia de varios planetas con masas reducidas y períodos de traslación más cortos. Sin embargo, un estudio publicado ese mismo año por Gatewood y Eichhorn demostró la incapacidad de comprobar la existencia de estos planetas por otros equipos, usando instrumentos y técnicas diferentes.

En los años 80, otros equipos habían medido también durante varios años y con mayor precisión el movimiento aparente de la estrella descartando la hipótesis de los planetas. Todavía en 1982 un nuevo análisis de Van de Kamp de mediciones astronómicas realizadas en el intervalo 1938-1981 produjo un nuevo resultado, distinto a los anteriores: dos planetas con masas iguales a 0,7 y 0,5 masas jovianas con períodos de traslación de 12 y 20 años. Tres años más tarde, Fredrick e Ianna publicaron nuevos resultados, de mayor precisión y exactitud, con los que demostraban la no existencia de estas perturbaciones y, por tanto, la de los presuntos planetas.

Van de Kamp falleció en mayo de 1995, sin que pudiera conocer el descubrimiento de 51 Pegasi-b, un planeta confirmado alrededor de otra estrella, y que marcó un antes y un después en la investigación astronómica.


Una lista que no para de crecer

51 Pegasi-b supuso que la comunidad científica mundial se tomase en serio la búsqueda de otros planetas externos. Hasta entonces, la posibilidad de existencia de nuevos mundos no pasaba de ser una mera conjetura estadística, cuestión que la comunidad científica no se planteó abordar hasta el hallazgo de los astrónomos suizos. Y los resultados no se hicieron esperar. Poco después del descubrimiento de Mayor y Queloz, Geofrrey Marcy, científico de la Universidad de California, anunció el descubrimiento de dos nuevos planetas extrasolares.

Desde entonces, universidades, agencias gubernamentales e incluso astrónomos aficionados se han unido en el empeño de esta búsqueda de nuevos mundos. Su resultado ha sido la localización y catalogación de un número considerable de exoplanetas. En el año 2000 se habían identificado 200 y, diez años más tarde, la cifra llegó a 500. A día de hoy, el número de planetas registrado asciende a más de 700.

El éxito de esta trepidante búsqueda no solo se debe al empeño de los astrónomos de todo el mundo, sino al avance en los instrumentos empleados y a las nuevas técnicas. Se han desarrollado sistemas automáticos en tierra, ubicados en observatorios astronómicos convencionales, así como en órbita, como el conocido Hubble, el Spitzer o el exitoso Kepler.

En cuanto a los métodos empleados, cada vez son más complejos y precisos. Los primeros ‘cazadores de planetas’ midieron las pequeñas perturbaciones gravitatorias en las estrellas observadas. A partir de éstas, se puede determinar el tamaño de planeta encontrado y su posición relativa a la estrella, algo muy importante para determinar si el objeto estudiado es habitable. Sin embargo este método no es capaz de detectar planetas mucho mayores que la Tierra.

Los cazadores de planetas: SuperWASP y HARPS

También se emplean técnicas como medir la luminosidad de las estrellas, que disminuye cuando el planeta pasa por delante. Este método es el que emplea el satélite europeo Corot. Además, se han desarrollado sistemas automáticos de búsqueda, como el proyecto SuperWASP (Búsqueda Gran Angular de Planetas) que consiste en un sistema de búsqueda automatizada de planetas extrasolares. SuperWASP consta de dos observatorios robóticos, el SuperWASP-North que se encuentra en el Observatorio del Roque de los Muchachos, en la isla La Palma (Islas Canarias) y SuperWASP-South en el Observatorio Astronómico Sudafricano. Cada uno de ellos se compone de un conjunto de ocho lentes de 200 milímetros de distancia focal, respaldados por cámaras CCD de alta calidad de 2000x2000 pixeles de resolución. Su objetivo final es cubrir todo el firmamento, analizando estrellas de hasta magnitud 15. Desde septiembre de 2006 hasta la fecha, SuperWASP ha descubierto 39 planetas gigantes gaseosos similares a Júpiter.

Un sistema más preciso, o dicho de otro modo, que permite identificar mundos más pequeños, es el HARPS. Este espectrógrafo de alta precisión fue inaugurado en 2003 y está instalado en el observatorio ESO en La Silla, Chile. Recientemente se ha inaugurado otro sistema HARPS, para el hemisferio norte, en el IAC. Fue noticia por ser empleado en la investigación de las “SuperTierras” que se hizo público en abril de 2012. Se trata de planetas rocosos 2,5 veces que nuestro mundo y que orbitan alrededor del 40 % de las enanas rojas, el tipo de estrella más común en nuestra galaxia. Aparte, HARPS ya había descubierto más de 40 planetas, entre ellos el Gliese-581d, en 2007. Aunque Gliese 581 d orbita fuera de la zona de habitabilidad de su estrella, hay científicos que aseguran que podría soportar vida.

Kepler y su equipo

De todos los proyectos de caza de exoplanetas, el más exitoso es, sin duda, la misión Kepler. La NASA emprendió en 2009 este proyecto, bautizado en honor del famoso astrónomo, destinada a la búsqueda de planetas más pequeños que Júpiter. Kepler se une a los 15 proyectos que la administración norteamericana ha emprendido, sumándose al esfuerzo común de la comunidad científica en la búsqueda de otros mundos.
"La misión Kepler, por primera vez, permite a los humanos examinar nuestra galaxia por planetas del mismo tamaño que la Tierra o planetas aún más pequeños," según palabras del investigador William Borucki de la NASA. En diciembre de 2011, la agencia anunció que el número de candidatos detectados hasta la fecha ascendía a 2326. De ellos, 207 tendrían un tamaño similar a la Tierra, aunque sólo uno (Kepler-22b) estaba confirmado.

Y no solo Kepler está en esta labor. El pasado 19 de julio la agencia creía haber detectado un planeta, el UCF-1.01, de un tamaño equivalente a dos tercios de la Tierra. El descubrimiento se producía gracias al telescopio Spitzer, concebido inicialmente para estudiar objetos fríos que van desde el Sistema Solar exterior hasta los confines del universo. Además, otro nuevo aparato promete futuros descubrimientos. El JWST, proyecto con el que nuestro país también colabora, será el telescopio espacial con mayor diámetro que operará en el infrarrojo medio y cercano y podrá explorar los confines del universo, detectando y caracterizando las primeras galaxias. Permitirá también investigar los estadios iniciales de la formación de estrellas así como la formación de discos planetarios alrededor de las mismas y analizar y caracterizar la complejidad química de las atmósferas de exoplanetas. Se dará así un paso más en la investigación exoplanetaria, con la identificación de planetas habitables.

El siguiente paso

Con multitud de planetas nuevos sobre la mesa lo que se busca ahora es cuales de éstos (y de los que se encuentren en un futuro) pueden ser habitables. Lo serían si su masa es suficiente como para que su atracción gravitatoria pueda retener una atmósfera y su temperatura sea la adecuada para permitir tener agua líquida. La forma de averiguar esto último es identificando la posición relativa del planeta respecto a su estrella, dentro de una región llamada habitable. En nuestro sistema solar, la franja habitable está evidentemente ocupada por La Tierra, y abarca desde Venus hasta Marte. Más cerca de Venus, el agua estaría tan caliente que se evaporaría de inmediato, mientras que más allá de Marte, el agua estaría siempre en forma de hielo.

En esta búsqueda solamente se han identificado cinco planetas potencialmente habitables. Uno es Gliese 581g, descubierto en 2010 y puesto en duda casi una semana después. Gracias a nuevos datos del HARPS, se ha vuelto a considerar como posible candidato. Así, los astrónomos han definido un parámetro, el índice de ISE que mide el parecido del planeta estudiado con la Tierra, en una escala de 0 a 1. Gliese 581g tendría un índice de 0,92, luego su ‘candidatura’ está justificada.
Y por si alguien se puede plantear como posible la idea de una colonización de esos planetas, solo un dato. Si quisiéramos viajar por ejemplo a Gliese 581g, que se encuentra a 20,3 años luz de la Tierra, con los medios de propulsión actuales se tardaría alrededor de 369.000 años. Lo más lejos que ha llegado un objeto fabricado por la humanidad es a 0,002 años luz de la Tierra después de 33 años de viaje, la Voyager 1.

El futuro de la investigación exoplanetaria

 
Ahora que se tiene la certeza bastante probable de la existencia de planetas “habitables”  queda entonces por avanzar un poco más, encaminándose hacia la respuesta a una cuestión que va más allá de la ciencia: Saber si existe vida más allá de la Tierra.  Hay algunos medios de indagar, tales como estudiar los niveles de metano. También es posible detectar moléculas orgánicas. A pesar de ello, según Queloz, encontrar vida en los exoplanetas es mucho más difícil, y está fuera del alcance de la tecnología actual, a pesar. De hecho, podríamos ya haber encontrado algún planeta con vida sin saberlo. De hecho, Queloz asegura que “no seríamos capaces de encontrar la vida en la Tierra”.  No obstante,  Michel Mayor, es algo más optimista. “Estaría dispuesto a apostar dinero a favor de que hay vida ahí fuera, aunque todavía tardaremos bastantes años, quizá décadas en demostrarlo”. “Saber si estamos o no solos en el universo ha sido uno de los objetivos de muchos científicos y también de filósofos.  Epicuro ya especulaba con la posibilidad de que existían infinitos mundos habitados como el nuestro. Pero como recuerda Mayor “Es ahora cuando estamos adquiriendo la capacidad tecnológica para lograr una respuesta científica es esta pregunta“. Esta  cuestiones será seguramente una de las que se discutirán en la próxima conferencia de ciencia planetaria Europea que se celebrará en Madrid este mes de septiembre.