miércoles, 12 de agosto de 2015

EL AVANCE DE LAS ENERGIAS RENOVABLES

Han transcurrido nueve años desde  la publicación de mi artículo “El turno de las energías renovables en el reto tecnológico del siglo XXI”. Desde entonces, la tecnología de energías renovables se ha expandido en gran medida. Huertos solares, así como plantas de aerogeneradores son un elemento ya común en el paisaje. Aunque el aporte global a la energía obtenida para su consumo es aún bastante menor con relación a las centrales térmicas y la energía nuclear, se trata de un paso importante.
 
Greenpeace ya presentó un informe en 2.006, la misma fecha de publicación del artículo, afirmando que la utilización de energías renovables para producir el 100 % de la energía es técnicamente viable y económicamente asumible en España antes de 2050, mediante dos desarrollos paralelos: de las energías renovables y de la eficiencia energética (eliminación del consumo superfluo). La realidad, a pesar del optimismo de Greenpeace, es muy distinta, aunque en importante aumento. La tasa de energías renovables está por debajo, aunque en un aumento importante: En 2.007 ésta era en España del 19,8% con un aumento importante que en 2.014, de acuerdo a datos de REE, un informe indicó que la producción de renovables alcanzó el 42.8% del sistema eléctrico total, cumpliendo las previsiones del Ministerio de Industria que en 2007 esperaba un 41% en 2.030. Esta cifra es esperanzadora, aunque aún quedamos a distancia de países como los países escandinavos, con una proporción de renovables entre el 50-60%, (de acuerdo a datos de Eurostat 2.013).

(fuente: Wikimedia commons)
Un hecho esperanzador para los defensores de la energía renovable y por tanto el posible el abandono del consumo de combustibles fósiles en un futuro no muy lejano.es el sucedido el 9 de agosto de 2015, cuando toda la isla de El Hierro pudo abastecerse al 100% de la energía hidroeólica, un sistema que consiste básicamente en subir el agua de un embalse con energía eólica para aprovecharla cuando no hay viento.

La noticia de El Hierro es esperanzadora, aunque es preciso ser cauto. Sería muy aventurado escalar este caso, en una isla de 5.000 habitantes, a poblaciones ubicadas la península. Habría que pensar en el volumen de embalses requeridos, mucho mayores que los que hay en la actualidad, con el impacto medioambiental que supone. Otra cuestión pendiente hoy en día es el coste de inversión. A pesar de ello, hay que vislumbrar este hecho como un pequeño paso, que, tarde o temprano, nos dará lugar a otros mayores.

Un dato a considerar es que el 80 % de las necesidades de energía en las sociedades industriales occidentales se centran en torno a la industria, la calefacción, la climatización de los edificios y el transporte (coches, trenes, aviones). Siendo la mayoría de las aplicaciones a gran escala de la energía renovable centradas en la producción de electricidad.
Por otro lado, la opción para los hogares de producir su propia energía eléctrica, es decir, el “autoconsumo” es día de hoy una opción posible: los consumidores pueden desde 2011 instalar sus sistemas de autoconsumo, tal y como contempla el R. D. 1699/2011. Un estudio de La Asociación Valenciana de Empresas del Sector de la Energía, Avaesen, indicó en 2013 que el ahorro medio que puede obtener una familia es del 70 % sobre la factura de la electricidad. A pesar de los problemas legales, del llamado “impuesto al sol”, y de los costes de las instalaciones, la vía al autoconsumo ya está abierta. El autoconsumo de energía lleva a plantear si a día de hoy el desarrollar un hogar completamente abastecido por energías renovables puede llegar a ser una opción real, aunque esto quizá sería posible en hogares unifamiliares que no requieran de una demanda importante de energía (sin ascensores o bombas de presión para el agua).
 
En el planteamiento que hicimos nueve años atrás quedan otros sistemas. El hidrógeno como combustible alternativo, tanto en su aplicación en células de combustible, como en el uso de motores de combustión interna, sigue siendo un sueño, aunque esperanzador. BMW ya fabricó en el año 2000 el primer coche que emplea hidrógeno, el BMW 750 hL.  La compañía alemana estima que en 2020 el 20% de sus automóviles funcionarán con hidrógeno.
 
La energía de las mareas no es a día de hoy un hecho palpable como son la solar o la eólica aunque ya hay interesantes proyectos en marcha. La compañía británica Tidal Lagoon Power presentó en marzo de 2015 un proyecto  de aprovechamiento de la energía de las mareas,  con la creación de seis lagunas artificiales y la creación de diques con turbinas que serían capaces de generar hasta el 8% de la energía del Reino Unido, pudiendo  abastecer a 155.000 hogares y satisfacer más de la mitad de la demanda energética de una ciudad del tamaño de Swansea. Se trata de un ambicioso plan, presupuestado en 1.200 millones de euros, una inversión muy fuerte, pero tal y como defiende el presidente de Tidal Lagoon Power supone una ganancia a largo plazo impagable.
Referencias:
 
 
 
 

lunes, 3 de agosto de 2015

DESTINO: PLUTÓN


la sonda “New Horizons” partió hace una década hacia Plutón. Durante el camino de la sonda de exploración espacial americana, el planeta más alejado del sistema solar, dejó de serlo. No obstante, llevó a cabo su misión impasible a las interpretaciones de la unión astronómica internacional: El astro “Plutón”, anteriormente conocido como “planeta”, ha sido alcanzado por primera vez por un artefacto fabricado por el hombre, mostrando unas increíbles imágenes e interesantes descubrimientos.


Muchos en la NASA se congratulan que los E.E.U.U. es la única nación del mundo que ha enviado sondas a todos los planetas del sistema solar. Lo dicen ahora, tras el exitoso resultado de la misión “New Horizons” al alcanzar Plutón. Podrían perfectamente haberse jactado de eso muchos años atrás, puesto que la sonda “Voyager” alcanzó Neptuno en 1989. La cuestión es que, a pesar de la decisión de la UAI (Unión Astronómica Internacional) de excluirlo como planeta, todos sienten a Plutón como uno más, y sin éste, esta afirmación de los científicos espaciales americanos se antojaba algo incumplida.

Lo cierto es que, planeta o no, Plutón ha cautivado la curiosidad de todos los aficionados y especialistas en la astronomía. Su descubrimiento por el astrónomo Clyde William Tombaugh (1906-1997) no ha cumplido ni un siglo, exactamente ochenta y cinco años. Fue en 1930 cuando descubrió la existencia del planeta “X”, un hipotético planeta capaz de explicar por sus influencia gravitatoria ciertas alteraciones en la órbita de Neptuno. Y lo hizo comparando varias fotografías de una región del cielo que tomadas con varios días de diferencia.

Y el descubrimiento del planeta “X” así se celebró desde entonces, con el nombre de Plutón, que se incorporó a la familia del sistema solar, el noveno, tan lejano y solitario que solo podía verse con potentes telescopios de más de 200 mm de diámetro.

Desde entonces, Plutón ha sido un mundo envuelto en el misterio. Se hicieron algunos descubrimientos, como la existencia de satélites. El primero, Caronte, en 1978, junto con otros cuatro más Hidra, Nix, Cerbero y Estigia, descubiertos entre 2005 y 2012. Pero poco más se sabía, aparte de sus parámetros orbitales, fuera del plano de la eclíptica. Es decir, que todos los planetas giran en el mismo plano, menos el pequeño Plutón.

Su órbita fuera del plano de la eclíptica, su tamaño, menor incluso que algunos satélites del sistema solar, y el descubrimiento de otros cuerpos celestes transneptunianos, es decir, más allá de la órbita de Neptuno, similares a Plutón, provocaron una decisión de la UAI. Y así, para sorpresa de muchos, el organismo internacional anunció en agosto de 2006 que volvíamos a tener solamente ocho planetas en el sistema solar.

Podríamos rebatir este argumento con la definición más simple de un planeta, que es la de un cuerpo celeste que orbita una estrella, que inmediatamente se refuta con los asteroides y los objetos transneptunianos que hemos mencionado, pero para aclararlo la UAI publicó una nueva definición de planeta, que excluye definitivamente a Plutón.

A pesar de ello, Plutón sigue orbitando alrededor del sol. Su órbita exótica indica un origen misterioso, ajeno a los planetas del sistema solar. La sonda “New Horizons” ha mostrado que Plutón es sino un mundo complejo, de atmósfera cambiante, y con hielo en su superficie. Hasta 2016 queda aún trabajo por hacer en Plutón para la sonda interplanetaria más veloz jamás construida, que tiene además pendiente adentrarse aún más en el lejano cinturón de Kuiper, ocupado por Plutón y por otros cientos de cuerpos celestes.
Además de equipos científicos, la sonda científica de la NASA New Horizons lleva dos banderas de los E.E.U.U., un CD con los nombres de los participantes en el proyecto, y un cargamento muy especial: parte de las cenizas de Clyde Tombaugh. De algún modo, el que nos mostró la existencia de Plutón, ha llegado hasta el planeta o cuerpo celeste, que descubrió, 85 años atrás, como un diminuto punto, en unas fotografías astronómicas.

 Referencias

· Descubrimiento del planeta Plutón:
· Las misteriosas manchas de Plutón:
· Sitio web de la sonda New Horizons:
 (http://pluto.jhuapl.edu/index.php)

· Los objetos transnepunianos:
 (https://es.wikipedia.org/wiki/Objeto_transneptuniano)

· Nueva definición de planeta de 2006:

lunes, 1 de junio de 2015

TORRES QUEVEDO, GENIO DE LA INVENTIVA EN LA ESPAÑA DEL XIX Y XX

Decía Unamuno “que inventen ellos”, cosa que afortunadamente desoyeron grandes mentes como Isaac Peral, Emilio Herrera o  Leonardo Torres Quevedo. Para quienes no  conozcan a este último, Leonardo Torres Quevedo fue un ingeniero de caminos, matemático, visionario e inventor español que desarrolló su actividad a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Nuestro Leonardo no fue un genio tan polifacético como Da Vinci, pero dentro del campo de la tecnología y de la ciencia abarcó muchas áreas donde destacó su creatividad e innovación. Desarrolló proyectos en el sector de la aeronáutica, el transporte, el control remoto, la computación y la inteligencia artificial. No era un hombre del Renacimiento, pero sí fue pionero de avances tecnológicos que hoy en día se nos antojan cotidianos y a la postre, fruto del trabajo de los ingenieros de países tecnológicamente más avanzados.

Leonardo Torres Quevedo nació en Santa Cruz de Iguña (Cantabria)  a mediados del siglo XIX, concretamente el 28 de diciembre de 1852. En 1876 culminó sus estudios de Ingeniería de Caminos,  siguiendo los pasos de su padre, y al igual que éste trabaja en la misma empresa de ferrocarriles donde estaba empleado su progenitor. Su inquietud le empuja a abandonar su puesto y viajar por Europa para conocer de primera mano lo más novedoso en cuanto a ciencia y tecnología.  El fin de este viaje le condujo a Santander, donde emprendería el estudio y la investigación de muy diversos proyectos,  siendo los primeros de éstos los transbordadores, plataformas suspendidas por cables gracias a las cuales se podían salvar accidentes geográficos que de otro modo precisarían la construcción de un puente. Fruto de este esfuerzo fue un transbordador suspendido que cruza las cataratas del Niágara. El Spanish Aerocar sigue en funcionamiento desde 1913 y  es una de las grandes atracciones turísticas de la zona.

No contento con su éxito en el diseño de transbordadores, su inquietud por aprender cosas nuevas le lleva a la capital de España y se integra en la vida cultural de Madrid. En esa época es cuando empieza a estudiar aplicaciones en inteligencia artificial, con proyectos como “El Ajedrecista”  y en ciencia de computadores,  publicando trabajos sobre máquinas algebraicas, y su trabajo titulado “Ensayos sobre Automática”, así como  1903 la patente del  telekino , uno de los inventos más importantes en los que trabajó, reconocido como  el primer mando a distancia por radio por el IEEE en el año 2006.  Se trata de un sistema de control que Torres Quevedo aplicó  para desarrollar un barco no tripulado. La idea de un vehículo no tripulado, algo muy cotidiano hoy en día, le surgió tras evaluar los riesgos que tenía que afrontar los pilotos de pruebas, no de un barco, sino de un aparato volador, ya que Torres Quevedo también estaba desarrollando globos y dirigibles.  Este último fue precisamente otra de sus más importantes contribuciones a la tecnología en nuestro país. En 1902, Leonardo Torres Quevedo presentó en la Academias de Ciencias de Madrid y  de París la memoria del proyecto de un globo dirigible, que finalmente vio la luz en la forma del dirigible "España".

En los últimos años de su vida Torres Quevedo dirigió su atención al campo de la pedagogía, a investigar aquellos elementos o máquinas que podrían ayudar a los educadores en su tarea. Patentes sobre las máquinas de escribir, de  paginación marginal de los manuales,  de un puntero proyectable  y de un proyector didáctico.
Leonardo Torres Quevedo es un personaje clave  en el ámbito de la ingeniería española, Presidente de la Sociedad Matemática Española cargo que ocupó hasta 1924, Doctor Honoris Causa por la Sorbona de París en 1922 y Miembro Asociado de la Academia de Ciencias de París.  Fue un decidido partidario del idioma internacional esperanto, que apoyó, entre otros lugares, en el Comité de Cooperación Cultural de la Sociedad de Naciones.

viernes, 30 de enero de 2015

USTED PUEDE SER UN CIENTÍFICO

Existe una oportunidad para los amantes de la ciencia  que deseen algo más que la lectura de textos divulgativos o visionar documentales: se trata de participar de manera activa en una investigación científica. Cualquier persona con tiempo e interés puede hacerlo, gracias a la iniciativa de “ciencia ciudadana.”

Es evidente que todo apasionado por la ciencia desee ir más allá de desempeñar el papel de espectador o lector de divulgación. Y es así. La gente con el deseo de conocer, de descubrir, lleva a cabo actividades para ello. Muchos aficionados a la ornitología dedican su tiempo libre en observar aves, fotografiarlas o incluso anotar información en cuadernos de campo. La astronomía aficionada es una actividad muy difundida y lúdica, que llevan a cabo desde jóvenes a jubilados, que resisten frías noches a la intemperie para observar el cielo o tomar fotografías de los cuerpos celestes.

Más que una mera actividad lúdica, observar, anotar y registrar forma parte de un proceso que llevan a cabo los científicos profesionales. La toma de datos es una de las bases del método científico. La cuestión es: ¿puede un ciudadano de a pie trabajar entonces en un proyecto de investigación científica? La respuesta es afirmativa.

Se trata de que los aficionados a la ciencia lleven a cabo estas actividades de observación y de toma de datos con un fin concreto, ´más allá del mero “placer de descubrir”, sino colaborando con científicos profesionales. Los participantes aportan datos experimentales y sus medios para la investigación, que abarcan desde sus ordenadores personales o teléfonos inteligentes a telescopios, cámaras fotográficas o sistemas de grabación.
Esta iniciativa de unir aficionados a la ciencia junto con profesionales se ha venido en llamar “ciencia ciudadana”. La iniciativa de Ciencia Ciudadana persigue aglutinar todo ese esfuerzo de muchas personas hacia un objetivo concreto. Los participantes en los proyectos de ciencia ciudadana proveen datos experimentales o equipos a los investigadores, que necesitan de esa información en el desarrollo de sus trabajos.

La idea, en realidad, no es nueva. Los primeros naturalistas, ya contaban con una red de ciudadanos que colaboraban en sus investigaciones, explorando el terreno, observando las especies del entorno. Igualmente, el proyecto SETI contuvo una de las propuestas de ciencia ciudadana, en la asignación de una región concreta del espacio para la búsqueda de vida inteligente en el universo, empleando su ordenador personal. De igual modo, otro ejemplo del valor de la aportación ciudadana de a la ciencia es la contribución de los astrónomos aficionados. Cometas célebres como el Hale-Boop, Hyakutake, Shoemaker-Levy 9 y varios asteroides fueron descubiertos por astrónomos aficionados.

Ventajas de la ciencia ciudadana
La principal ventaja de esta iniciativa se deriva de que permite a los científicos obtener un importante volumen de datos, así como tener la garantía de tener una homogeneidad de criterios para su recolección y análisis: Tareas como clasificar galaxias, avistar medusas, localizar los lugares de cría del mosquito tigre, estudiar las abejas, son algunos de los miles de proyectos científicos en marcha, únicamente posibles gracias a la participación altruista de los ciudadanos. Según afirma SEO/BirdLife, la impagable labor de colaboradores y voluntarios permite llevar a cabo estudios exhaustivos y muchas veces inéditos sobre la fauna española.
Más allá de una mera recolección de datos experimentales y medios para la investigación, la ciencia ciudadana persigue involucrar al público general en actividades científicas y fomentar la cultura científica:Los colaboradores, a la vez que aportan valor a la investigación, a través de la contribución activa de los ciudadanos a la investigación a través de su esfuerzo intelectual, su conocimiento general, o sus herramientas y recursos, amplían conocimientos junto con una mejor comprensión del esfuerzo científico. Esto implica una mejora en las relaciones entre la ciencia y la sociedad que son tan necesarias hoy en día.
Campos de actuación de la ciencia ciudadana.

La ciencia ciudadana es muy activa en campos tales como la salud, la genética o la informática, pero es en las ciencias naturales donde encuentra un desarrollo más importante. En el caso de la ornitología, como se ha adelantado, decenas de miles de colaboradores llevan décadas trabajando para aumentar el conocimiento sobre las aves de forma voluntaria y desinteresada. Recientes noticias informan del descubrimiento de nuevos planetas gracias a la aportación de voluntarios.

Iniciativas en relación a la ciencia ciudadana

La ciencia ciudadana es un concepto que ha cobrado importancia, existiendo varias asociaciones, encuentros y el apoyo de los científicos. Lejos de los escepticismos que pudieran suscitar entre los ellos, esta iniciativa goza de su interés. Tenemos casos como el MIT, con el proyecto PlanetHunters, el Cornell Lab of Ornithology o el CSIC, que ha contribuido a la redacción del “libro verde de la ciencia ciudadana” publicación que pretende promover la interacción entre los financiadores y los actores de la ciencia ciudadana, y como parte del proyecto de la Unión Europea Socientize.

Hoy en día, y contando con el apoyo de los científicos y de instituciones como el CSIC, el MIT o la unión europea. Esta última promueve el proyecto SOCIENTIZE. Este proyecto persigue coordinar los agentes implicados en el proceso de la ciencia ciudadana, sentando las bases para este nuevo paradigma de la ciencia abierta. El proyecto promoverá el uso de las infraestructuras científicas compuestas de recursos dedicados y externos, incluyendo científicos profesionales y aficionados. SOCIENTIZE pondrá en marcha una red en la que los proveedores de infraestructuras y los investigadores reclutarán voluntarios de un público general para llevar a cabo la ciencia en el país.

Otra iniciativa interesante es la plataforma de Crowdcrafting. Se trata de una plataforma abierta para proyectos de ciencia ciudadana, es decir, en sus proyectos trabajan no solo investigadores, sino también gente común que se une a ellos de forma voluntaria. Todos los proyectos científicos de Crowdcrafting tienen datos abiertos susceptibles de ser consultados por cualquiera. Eso ya es de por sí un gran paso para sacar la ciencia de los laboratorios y acercarla a los«profanos», aunque solo fuera por curiosidad o entretenimiento. Pero la propuesta no termina ahí: además, estos pueden participar realizando una tarea descrita por los investigadores que lideran el proyecto. Estas tareas son muy sencillas y están explicadas a la perfección mediante tutoriales para que sea posible formar parte sin conocimientos previos.

Conclusiones
La ciencia ciudadana es un concepto que en los últimos tiempos está haciendo eco, no solamente en los medios de comunicación, sino también en las instituciones. Para los científicos, esta iniciativa supone una importante ayuda en su trabajo, es un interesante ejemplo acerca de cómo una pequeña aportación de muchos puede ayudar al avance del saber. Para los ciudadanos, posee la capacidad de engrandecer a quienes participan en ella,  estimulando el trabajo colaborativo y ampliando el interés del gran público por la ciencia. Se trata de una de las diversas actividades (la más contributiva) de fomento de la cultura científica entre el gran público. Es un estímulo enorme y significa un mayor acercamiento en la comprensión de la ciencia. Como ya indicó Paul Feyerabend, aplicando esta manera de hacer ciencia y apostando por ella, contribuimos a democratizarla.

Referencias

Página web de la iniciativa de crowdcrafting (http://www.crowdcrafting.org)
Los astrónomos profesionales tienen mucho respeto por las aportaciones de los aficionados" ALICIA RIVERA El Pais. Madrid 9 de noviembre de 2009 http://sociedad.elpais.com/sociedad/2009/11/06/actualidad/1257462013_850215.html
http://www.ibercivis.es/

Josep Perelló. Ciencia ciudadana o ciencia de guerrilla Diario El mundo. 11/11/2014 (http://www.elmundo.es/economia/2014/11/11/5461e512268e3ef96c8b4572.html)


lunes, 23 de septiembre de 2013

LA ULTIMA MISION DEL VOYAGER

La semana pasada la veterana sonda interplanetaria Voyager 1 fue de nuevo noticia: Se habia confirmado que se había adentrado en el espacio interestelar. Desde que llevó a cabo a principios de los 80 su principal propósito, las sondas Voyager 1 y 2 han proseguido su camino investigando el espacio profundo siendo, treinta y seis años más tarde de su lanzamiento, la misión espacial más longeva y exitosa.


La NASA confirmó que la Voyager 1 ya se encuentra en el medio interestelar. En realidad lo alcanzó el 25 agosto de 2012, pero sólo ahora ha sido posible confirmarlo. Por primera vez un objeto construído por el hombre se interna más allá de los dominios del Sol. La Voyager 1 está en estos momentos a unos 18000 millones de kilómetros de la Tierra, viajando a través de material que no ha sido creado por nuestra estrella, sino por supernovas y otros cataclismos cósmicos.

Los medios se hicieron eco de este momento historico, trascendiendo la relevancia cientifica de este hecho. Dos décadas atrás, en 1990, La sonda Voyager llamó la atención de igual modo cuando, habiendo rebasado las órbitas planetarias, enfocó su cámara hacia La Tierra y nos mostró a nosotros mismos tal y como somos a esa distancia. Un punto azul pálido, fue como muchos titularon aquella fotografía, y que dio pie a un fantástico libro de Carl Sagan. Aquel punto diminuto sugirió al genial divulgador la fragilidad de nuestro mundo en un entorno tan vacío y nuestra obligación de cuidarlo por ello. 

El programa Voyager, concebido para explorar los planetas exteriores, se ha convertido en una de las misiones espaciales más fructiferas. Después de esto,  ha seguido proporcionando valiosos datos a los cientificos desde entonces, el último de los cuales, ha servido para que los científicos del JPL confirmasen el hecho de que la Voyager 1 es el primer artefacto construido por el hombre que iba a abandonar la zona de influencia del sistema solar.
Otros diez años antes, ambas sondas alcanzaron los planetas exteriores, transmitiendo datos e imágenes de Júpter y Saturno. La Voyager 1 alcanzó su máximo acercamiento a Júpiter el 5 de marzo de 1979 y transmitió 19000 fotografías. Aprovechando la gravitación de Júpiter para acalerar su velocidad, alcanzó Saturno a finales de 1980. Mostró datos sobre los anillos del planeta así comode su atmósfera. El Voyager 1, as su paso por el mayor satélite de Saturno, Titán, descubrió la presencia de atmósfera. Debido a ello se decició desde el el control del misión en el JPPL desviar su trayectoria hacia este satélite a expensas de dirigirse hacia Urano y Neptuno, que fueron visitados por la Voyager 2. Ésta realizó importantes descubrimientos en dichos planetas y en algunos de su satélites, como La luna Miranda del planeta Urano, que resultó ser uno de los cuerpos más sorprendentes. La Voyager 2 descubrió al sobrevolarla cañones de 20 km de profundidad. Asimismo, confirmó que en la Luna Joviana Europa existe una capa de hielo.

Curiosamente laVoyager 1 fue lanzada al espacio a bordo del Titan III 16 días más tarde que la Voyager 2, y a pesar de ello ha alcanzando mayor distancia, siendo de hecho la Voyager 1 la que ha motivado la noticia del escape del sistema solar.

Otra peculiaridad de las sondas Voyager es que, al no poder suplirse de energia del sol, estas sondas funcionan con energía nuclear. Cada sonda obtiene su energía eléctrica de tres RTGs, (Generador termoeléctrico de radioisótopos) que convierten el calor de la desintegración radiactiva del plutonio en electricidad. Se espera proporcionen suficiente energía para que las sondas estén en comunicación con la Tierra hasta por lo menos el año 2025.

Este será el momento en que la sonda ya no disponga de energia y por tanto de no podrá enviar información al JPL. Será entonces cuando el Voyager continue hacia el espacio exterior y en lugar de enviar información a los cientificos de la Tierra, sea ella misma un mensaje hacia los posibles civilizaciones extraterrestres que auque no tenemos la certeza de su existencia, muchos si tienen la convicción.

Por ello ambas sondas portan algo especial. Un disco de oro con una selección de hora y media de duración de música proveniente de varias partes y culturas del mundo, saludos en 55 idiomas humanos, un saludo del entonces Secretario General de las Naciones Unidas y el ensayo Murmullos de la Tierra, que es una mezcla de sonidos característicos del planeta. Este disco fue ideado por un comité científico presidido por el astrónomo Carl Sagan quien, refiriéndose al mensaje, asegura que su objetivo principal no es el ser descifrado, por el hecho de que su simple existencia pone de manifiesto la existencia de los humanos, así como sus esfuerzos por contactar a otras especies inteligentes que pudiesen existir fuera del Sistema Solar. El libro “Murmullos de la Tierra” (1980 Ed. Planeta) trata sobre la creación de este disco.

No obstante, el éxito de esta mision no es gratuito. Fuentes oficiales (NASA) indican que el coste de la misión Voyager, incluyendo el lanzador, las operaciones en tierra y las baterias nucleares, asciende a 998 mil millones de dólares hasta la fecha. A todos nos sugiere una cifra escalofriante, que bien puede reabrir el debate acerca de la necesidad de la investigación espacial, cuando en la Tierra invertir este dinero puede ser más necesario. Sin duda que esta pregunta se podrá responder por si misma, si pudieramos saber que el disco dorado del Voyager,  ha sido escuchado y la última misión del Voyager ha tenido éxito.

Referencias:




[3] El ser humano deja atrás el Sistema Solar

[4] Where are the voyagers?

[5] Spacecraft lifetime.

viernes, 5 de abril de 2013

MARS SPANISH MISSION: LOS MONEGROS MARCIANOS


La sierra de Jubierre, en Los Monegros (Huesca), es el escenario elegido para probar, hasta el próximo  día 7 de abril, una serie de experimentos de una misión que simula una expedición a Marte, un proyecto que se desarrollará el próximo año en el desierto de Utah (Estados Unidos) y que cuenta con financiación privada.
Este proyecto, bautizado como 'Mars Spanish Mission', es una iniciativa privada sin ánimo de lucro que se realiza de manera independiente y sin contar con ninguna agencia espacial, según declara Cayetano Santana, uno de los administradores del proyecto. El Programa MSM es un medio para conseguir que España y la comunidad hispanohablante mundial sean referente internacional en materia de ciencia y tecnología de simuladores y hábitats para entornos extremos, así como un facilitador para la creación y consolidación de empresas que participen en uno de los próximos grandes retos de la Humanidad: Colonizar Marte. En el ejercicio de simulación participan cerca de una veintena de personas de campos como la ingeniería, la física o la biología. Algunos de los 20 participantes en esta misión sí trabajan en empresas del sector aeroespacial y están vinculados con la Agencia Espacial Europea (ESA). El proyecto consiste en esta primera fase en Jubierre en una simulación parcial de la misión al Planeta Rojo. El proyecto sido impulsado por instituciones españolas, 'The Mars Society España' (TMSE) y el 'Laboratorio para Experimentación en Espacio y Microgravedad' (LEEM). La primera fase ha costado 20.000 euros, ya que la parte de los recursos necesarios para hacerla realidad ha sido proporcionado por instituciones y empresas, como Hispasat, que ha cedido una estación terrestre que permite las comunicaciones entre los investigadores que trabajarán en el campamento científico y el Centro de Soporte de Misión que se ha instalado en el Centro Europeo de Empresas e Innovación (CEEI) de Zaragoza; también aportará al proyecto los equipos necesarios para establecer dichas conexiones. "Nuestro objetivo es favorecer la participación privada en el sector espacial, promover proyectos de investigación y desarrollo que contribuyan a hacer realidad la primera misión tripulada a Marte en el menor tiempo posible", añade Cayetano Olmedo. En concreto, este equipo español se ha centrado "en los sistemas que mejoren la seguridad y la salud de los astronautas".
 Similitudes con Marte
 Los responsables de este proyecto han elegido la sierra monegrina de Jubierre por las similitudes que
presenta con Marte en cuanto a orografía y estructura del terreno, según explicó a Efe el coordinador de esta simulación, Juan Antonio Fernández. Además de este territorio oscense, el experimento cuenta con otro escenario en Zaragoza, donde se ha ubicado el Centro de Apoyo, en el campus universitario Río Ebro. Fernández ha destacado "el interés" que han despertado los experimentos que se realizan en las áridas tierras monegrinas, en cuya puesta en marcha trabajan desde hace más de año y medio.
 Simulación en EEUU
 Y ha apuntado que los resultados que se obtengan, que podrían tener este próximo verano, servirán para realizar la primera simulación de una misión española de colonización de Marte el próximo año en Utah.
En concreto, los experimentos que se van a probar en Jubierre pretenden servir para resolver problemas tácticos y constituyen "un paso más" en un trabajo lento de investigación de cara a la realización de la prueba real que se llevará a cabo en Estados Unidos, ha dicho el coordinador.
Así, en Aragón se va a comprobar el funcionamiento de tres proyectos, uno de autorregulación cerebral que permitirá analizar el el rendimiento cognitivo de la tripulación antes y después de una dura y larga misión, un estudio biogeoquímico sobre las características del suelo y otro que prueba el prototipo de un vehículo inteligente que puede ayudar al astronauta en su trabajo de campo. El resultado de estos experimentos se podrá mejorar en la realización de la simulación del próximo año con la incorporación de nuevos elementos de análisis, como el estudio psicológico o uno del terreno, ha añadido  Fernández.

Fuentes: ELMUNDO, EFE
Para saber más:


miércoles, 27 de febrero de 2013

Los científicos responden: El aparente aumento de medusas corresponde en realidad a un fenómeno cíclico

No existen pruebas concluyentes que demuestren que se ha producido un aumento global de la población de medusas en los últimos dos siglos, sino que en realidad se trata de fenómenos cíclicos a escala global. Este es el resultado del estudio llevado a cabo por el Global Jellyfish Group, un consorcio de 30 expertos en organismos gelatinosos, climatología, oceanografía y socioeconomía, coliderado por el CSIC y financiado por la Fundación Nacional para la Ciencia de los E.E.U.U.
“Mientras que hay regiones en el mundo donde la presencia de las medusas ha aumentado, como en el caso del Mediterráneo; sin embargo, en otras zonas ha permanecido estable o ha variado a lo largo de las décadas o, incluso, descendido”, señala Carlos Duarte, investigador del CSIC. Los expertos creen que las proliferaciones de medusas responden a ciclos globales recurrentes que se producen cada 20 años. De hecho, en 1970 se produjo una oleada que llevó al aumento del número de medusas en los océanos, un fenómeno que pasó desapercibido, debido a la menor nivel de comunicación global de entonces.
El trabajo ha sido motivado por la “creciente especulación” reflejada en los medios sobre las actuales y futuras proliferaciones de medusas y por las discrepancias entre estas informaciones y los datos contenidos en los informes científicos.  Permitirá a los investigadores hacer y repetir estos análisis dentro de una década o dos para determinar si el aumento del número de medusas continúa siendo cíclico o pasa a ser sostenido.

Fuentes: Gabinete de prensa del CSIC.